Prevención de la corrosión en acumuladores de agua caliente

La corrosión de los acumuladores de agua caliente sanitaria suele ser el principal problema que presentan durante su vida útil y en muchos casos los responsables de mantenimiento no saben como actuar para prevenirlos.

Vamos a ver cómo podemos prevenir la corrosión de los acumuladores, tanto interior como exterior. Si los problemas de corrosión ya se han iniciado puedes consultar qué alternativas hay para solventarlos.

Ventajas de una buena prevención de la corrosión en acumuladores de agua caliente

Como en la mayoría de elementos de una instalación una buena prevención siempre es la mejor alternativa, aunque en España es habitual que al realizar una instalación lo principal sea el coste inicial y no se tenga en cuenta el mantenimiento futuro.

En el caso de los acumuladores se pueden evitar los problemas de corrosión con las máximas garantías y evitar, además de todos los dolores de cabeza que nos generan, los problemas sanitarios, los problemas de servicio, tirar grandes cantidades de agua caliente y la sustitución de los acumuladores, que en muchos casos es muy difícil por la ubicación de los mismos, que implica obras para poder introducir los nuevos depósitos.

Así pues si actuamos de forma correcta no tendremos costes imprevistos, cumpliremos con las amortizaciones previstas y viviremos más tranquilos.

Prevenir la corrosión exterior en acumuladores de agua caliente sanitaria

La corrosión exterior aparece cuando se introduce agua entre el aislamiento térmico y el acumulador, por lo que para evitarla “simplemente” debemos evitar que esto suceda.

Los acumuladores a la intemperie tenemos que cubrirlos de las inclemencias meteorológicas mediante un tejadillo o un rooftop.

La única manera de pervenir que caiga agua en los acumuladores es una correcta instalación de las tuberías que pasan por encima del acumulador, especialmente la de salida de agua caliente, y conducir hasta el suelo los purgadores de gases,  por si se produce un mal funcionamiento y pierden agua que esta no caiga encima del acumulador. Así miesmo debe realizarse una revisión periódica de todos los elementos situados sobre el acumulador y actuar rápidamente si tienen alguna fuga.

Prevenir la corrosión interior en acumuladores de agua caliente sanitaria

La corrosión interior es la más habitual así como la más compleja de prevenir, por lo que es importante tenerla en cuenta en la fase de diseño y de construcción.

Dependiendo de las características del agua una buena alternativa es elegir acumuladores de acero inoxidable, sobretodo en la zona norte de la peninsula. Los fabricantes suelen dar garantía de hasta 5 años, aunque está condicionada unas características del agua que normalmente no podemos asegurar que tendremos a lo largo de la vida de la instalación, por lo que ante los problemas de corrosión, incluso dentro de garantía, podemos tener dificultades para que nos solucionen los problemas sin coste, además de los inconvenientes que nos generarán y las posibles afectaciones en el servicio.

Lo más habitual es instalar acumuladores de acero al carbono con la protección catódica ofrecida por el fabricante, que suele ser mediante un ánodo electrónico o mediante un ánodo de sacrificio. En ambos casos lo más probable es que tarde o temprano tengamos corrosión en el interior del acumulador, ya que estos sistemas no se adaptan a las particularidades de cada instalación, no se mantienen de forma correcta y no son capaces de proteger el acumulador cuando se producen fallos en el revestimiento interior.

La única manera de prevenir la corrosión con las máximas garantías es mediante un sistema de protección catódica que cumpla con la Norma UNE-EN 12499. A pesar de que implica una inversión inicial es la alternativa más económica a medio plazo, por lo que tenemos que evitar que se tomen decisiones que no miren más allá de los 2 o 3 años en el momento de elegir como prevenir la corrosión.